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Técnicas Para Docentes

Mi Hijo tiene 7 Años y No quiere Estudiar ¿Qué puedo hacer?

Mi Hijo tiene 7 Años y No quiere Estudiar

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Si tienes un niño o niña de siete años que apenas inicio la educación formal y ya se encuentra sin ganas de asistir a la escuela, lo primero que tienes que saber que esto es algo totalmente normal, nos sucede a todos los padres o amenos a la mayoría.

Hoy en día la educación preescolar es obligatoria, y son entre uno y dos años, esto evidentemente genera estrés en el niño. Antes la educación comenzaba hasta a los seis u ocho años, el niño tenía más tiempo para divertirse, jugar y no sentirse presionado.

El estrés que se genera durante los primeros años de vida cuando nuestros hijos van al kínder o al preescolar, es algo que repercute después en la educación formal.

Es muy común que un niño de 6 o 7 años no quiera saber nada con las clases, ¿Sabes por qué? Porque está aburrido en parte, y por otro lado existe una gran diferencia entre el kínder y la primaria. Resaltando también que no es lo mismo preescolar que kínder.

Si tu niño ha hecho preescolar, le parece casi igual la primaria, pero si en vez de eso ha ido al kínder, es posible que le choque bastante, la responsabilidad aumenta en la primaria, más cursos, más tareas, horarios más ajustados, etc.

Posibles causas

Estas son las causas más comunes de por qué tu hijo con apenas 7 años ya no quiere ir a la escuela:

Todavía no se acostumbra:

En las primeras semanas es posible que tu hijo se resista totalmente a ir a la escuela, este problema pasará a medida que pasan las semanas.

Aunque podría tardar incluso meses, si tu  hijo es tímido y/o tiene problemas de habilidades sociales, en este caso le costará mas hacer amigos y sentirse cómodo.

Para que tu hijo se acostumbre a ir al colegio, únicamente tiene que hacer de esta acción un hábito, conforme vayan pasando las semanas cada vez estará más animado por asistir a clase.

Tiene estrés y presión

Puede sonar surrealista pero hoy en día, muchos padres son extremadamente exigentes con sus niños, crean una presión y un estrés en ellos que es casi imposible de manejar.

Por ejemplo, padres que no se conforman con que su hijo estudie de ocho de la mañana a una de la tarde, si no que además lo inscriben en clases de inglés de dos a seis y campeonatos de ajedrez los sábados y domingos.

Todas estas actividades juntas, no hacen más que tensionar al niño, llegando al punto en que él rechaza todo esto y simplemente no quiere ni ir a la escuela, ni estudiar inglés ni nada de nada.

Si este es el caso de tu hijo, considera la opción de quitarle algunas responsabilidades no necesarias e impropias para su edad.

Es víctima de acoso escolar

La gran mayoría de padres se dan cuenta tarde de este problema. Los niños víctimas de bullying tardan mucho en contárselo a alguien, callan por miedo a ser lastimados.

Por lo tanto, son otros niños lo que muchas veces dan las alarmas a los padres, y aun así, muchas veces nosotros como apoderados y protectores no nos damos cuenta o no queremos darnos cuenta.

Es fácil reconocer cuando tu hijo es víctima de bullying, es cuestión de observación, si sabes que es un niño alegre y de pronto se la pasa en su habitación encerrado, o si es de aquellos niños que tienen muchos amigos y de la nada ya no invita a nadie a su casa, si viene golpeado, sucio o con miedo, si sus calificaciones bajas y sobre todo si rechaza la Escuela sin decir motivo alguno.

En este caso la solución más práctica es sin duda cambiarlo de escuela y contratar a un especialista que lo ayude a superar este trauma.

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